sábado, 23 de febrero de 2013

Tramo 22 y 23: Cáceres - Alcuéscar - Mérida

Al terminar las dos actuaciones en el colegio "Dulce Chacón" fuimos invitados a comer en un bar cercano a la escuela, donde pudimos comer un menú calentito y sentirnos reconfortados por la amabilidad del personal del colegio. Al día siguiente sentíamos la necesidad de volver a actuar, así que nos echamos a la calle a buscar otra escuela, y tropezamos con el colegio "AlbaPlata", donde los disciplinados alumnos interactuaron y cantaron con nosotros como si conociesen las canciones desde siempre, fue increíble. Pero llegaba la hora de abandonar Cáceres y continuar por la Vía de la Plata, que nos llevaría al albergue de "Los Esclavos de Alcuéscar", en cuyo edificio contiguo había una comunidad de caridad que acogía a todo tipo de necesitados, y para quienes actuamos durante la tarde para contagiarles un poco de alegría.
Antes de que sonase el despertador ya estábamos en pie, ya que el frío nos "abrigó" durante toda la noche y no pudimos pegar ojo... era mejor levantarse y calentar el cuerpo pedaleando... hasta la ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1993, la monumental Mérida.


 
 
 

martes, 19 de febrero de 2013

Tramo 21: Casar de Cáceres - Cáceres

Una y otra vez saltaban los plomos de la luz, era imposible cocinar y tener el radiador encendido para poder entrar en calor después del chaparrón, así que tuvimos que "organizarnos" comer primero y después prender la estufa. Cuando llegó la hora de descansar el único rincón del albergue donde se podía estar era el propio comedor, así que no nos lo pensamos dos veces... cogimos un par de colchones de las habitaciones y las metimos en el salón. Por la mañana el tiempo había amainado, así que, los 14 km que nos distanciaban de Cáceres fueron pasaderos hasta alcanzar la casa de nuestra amiga Chussita, quien nos presentó orgullosa el casco antiguo de su ciudad, el cual fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1986. Ambiente medieval, buena compañía y fantásticos alumnos del Colegio "Dulce Chacón" nos envolvieron de magia en la ciudad cacereña.
 
 
 
 

sábado, 9 de febrero de 2013

Tramo 18- 19 y 20: Talavera de la Reina - Plasencia - Grimaldo - Casar de Cáceres

2x1, así fue nuestro paso por el colegio Fray Hernando, dos actuaciones el mismo día... intenso pero gratificante como siempre. Con la adrenalina aún por las nubes regresamos a casa de nuestros amigos, Jorge y Eva, quienes nos propusieron (o mejor dicho nos "obligaron") a cargar las bicicletas y las alforjas en su auto hasta nuestro próximo destino. Nosotros accedimos, creyendo que las dos bicis, los trastos y los pasajeros no cabrían en el coche, pero la maña hizo posible lo que a simple vista parecía irrealizable. Así que embutidos, llegamos a Plasencia, la ciudad del valle, e hicimos parada en la Universidad, ya que Tamara nos aguardaría esa noche en su morada. Estaba amaneciendo y el despertador nos señalaba que era la hora de partir de nuevo, pero antes visitamos la ciudad amurallada, ya que nos surgió la oportunidad de aparcar las bicis en un "garaje" de lujo y andar libremente por los monumentos históricos del lugar. Tras el recorrido turístico partimos hacia el pequeño pueblo de Grimaldo, perteneciente a la provincia de Cáceres, donde un albergue gratuito sería nuestro hogar al anochecer.
Con el cielo encapotado y con algunas chispas de lluvia escapamos hacia la localidad de Casar de Cáceres, la cual por su proximidad a la capital fue considerada hasta hace no muchos años como una pedanía de la misma y no como una población independiente. Durante el trayecto los nubarrones fueron nuestros camaradas, y en los últimos 4 km la lluvia se dejó notar... y nos acompañó hasta la puerta del albergue municipal.
 

 
 

lunes, 4 de febrero de 2013

Tramo 16 y 17: Vtas de la Retamosa - Torrijos - Talavera de la Reina

La tienda de campaña, las bicis y nuestras manos estaban congeladas de la escarcha de la mañana. Pero aún con los dedos de las manos completamente gélidos tuvimos que pasar la bayeta por toda la tienda, ya que estaba empapada y en esas condiciones no se podía guardar. Después del padecimiento nos colocamos sobre los biciclos y enfundamos la ruta hacia Torrijos. Al alcanzar la ciudad nos encarrilamos a la comisaría de policía, quienes nos indicaron donde estaba el albergue municipal de peregrinos, que se encontraba en el mismo pabellón polideportivo, y así por fin pudimos pasar la noche en un lugar resguardados del frío.
Tras tomar el desayuno salimos del recinto, y el suelo arbustivo germinado con varios álamos nos acompañó hasta la ciudad del Tajo, Talavera de la Reina. Allí, nuestros nuevos amigos, Jorge y Eva nos alojaron en su casa, y además nos introdujeron en su mundo de las reproducciones arqueológicas, Tematika. Por lo que, aprovechando su arte fabricamos un infiernillo, a base de dos latas de cerveza, algodón y alcohol etílico, y de esta forma diríamos adiós a esas noches con los pies helados, ya que habíamos logrado originar fuego con nuestro experimento. Y en medio de tanto trajín, aún tuvimos tiempo de disfrutar del tapeo, y por supuesto de actuar en el Colegio Fray Hernando.